Episodio #75 - Dios no te creó para ser maltratada: La verdad sobre el amor y la sumisión

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Cada 25 de noviembre, el mundo conmemora el Día Internacional de la Erradicación de la Violencia contra la Mujer.
Pero más allá de una fecha, esta realidad toca la vida de millones de mujeres que viven en silencio relaciones marcadas por el miedo, el control y el abuso.

En este episodio 75 del podcast Fluyendo, abordamos un tema profundo y necesario:
👉 la violencia doméstica,
👉 la preparación mental y espiritual para no permitir el abuso,
👉 y la interpretación errónea de la sumisión bíblica que durante años ha sido usada para justificar el maltrato.

Este artículo nace con un solo propósito: traer luz donde ha habido confusión, y esperanza donde ha habido dolor.

La violencia doméstica: un dolor que muchas mujeres viven en silencio

La violencia doméstica no siempre comienza con golpes.
Muchas veces empieza con palabras, con control, con manipulación emocional, con miedo disfrazado de “amor” o “autoridad espiritual”.

Algunas mujeres permanecen en relaciones abusivas porque:

  • sienten culpa

  • creen que Dios les pide aguantar

  • temen quedarse solas

  • han perdido su identidad y su voz

Y cuando el abuso se justifica con la Biblia, la herida se vuelve aún más profunda.

Pero es importante decirlo con claridad:

Dios nunca ha aprobado el abuso.
Dios nunca ha pedido a una mujer que se quede donde su dignidad es destruida.

¿Qué significa realmente “la mujer debe someterse a su esposo”?

Uno de los textos más citados —y más malinterpretados— es Efesios 5:22, donde se habla de que la esposa debe someterse a su esposo.

Durante años, este versículo ha sido sacado de contexto y usado como una herramienta de control, cuando en realidad el mensaje bíblico es completamente distinto.

La clave está en el contexto

Antes de hablar de la esposa, el mismo pasaje dice:

“Someteos unos a otros en el temor de Cristo.” (Efesios 5:21)

Esto nos muestra que la base es la sumisión mutua, no la dominación.

Luego, cuando se dirige al esposo, el mandato es aún más fuerte:

“Maridos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella.” (Efesios 5:25)

Cristo no controló.
Cristo no humilló.
Cristo no abusó.
Cristo se entregó por amor.

Por lo tanto, la sumisión bíblica:

  • no significa esclavitud

  • no implica inferioridad

  • no obliga a tolerar abuso

  • no anula la dignidad de la mujer

La sumisión bíblica nunca contradice el carácter de Dios, y Dios es amor, justicia y protección.

Cuando la Palabra se distorsiona, el abuso se normaliza

Una de las formas más peligrosas de violencia es la violencia espiritual, cuando se usa a Dios para silenciar, someter o controlar.

Frases como:

  • “Eso es lo que Dios quiere”

  • “Tienes que aguantar”

  • “La mujer sabia soporta”

  • “Si oras más, él va a cambiar”

han mantenido a muchas mujeres atrapadas, no por fe, sino por miedo.

Y aquí es donde necesitamos sanar la mente y el corazón.

Prepararte mentalmente para no permitir el abuso

Una mujer que se prepara mental y espiritualmente comienza a recordar verdades fundamentales:

  1. Tu valor no depende de tu esposo, sino de Dios.

  2. El amor verdadero no hiere, no controla, no humilla.

  3. La fe no te llama a soportar el mal, sino a caminar en la verdad.

  4. Poner límites también es un acto espiritual.

Dios no se glorifica en tu sufrimiento.
Se glorifica en tu sanación.

Salir de una relación violenta de la mano de Dios

Salir de una relación abusiva no es solo un cambio externo.
Es un proceso interno profundo.

💛 Implica sanar la identidad quebrada
💛 Renovar la forma de pensar
💛 Romper la culpa y el miedo
💛 Reconectar con Dios desde el amor, no desde el castigo

Dios conoce el corazón de las personas, pero también conoce el tuyo.
Y Él puede darte la fortaleza, la claridad y el acompañamiento necesario para dar pasos hacia la libertad.

Buscar ayuda no es falta de fe.
Es sabiduría.

Dios no te creó para vivir con miedo

Si hoy estás leyendo esto y estás viviendo violencia doméstica —física, emocional o espiritual— quiero que sepas algo:

👉 No estás sola.
👉 No estás fallando a Dios.
👉 Tu vida tiene valor.

Dios no te creó para sobrevivir relaciones que te apagan,
te creó para vivir en paz, dignidad y propósito.

Escucha el episodio completo

En el episodio 75 del podcast Fluyendo profundizo en este tema con compasión, verdad y esperanza.

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